Sobre la huelga de hambre en Alemania y la importancia de la solidaridad. G. Pombo
13 de julio. Aachen. Alemania
“LLEGAL, ILLEGAL, Scheissegal”
“ Los ideales anarquistas son sendas de humanidad: unen para un designio común a los hombres más distintos y distantes. Y nosotros somos eso. Y por eso en nuestras letras hay barros de todas las intemperies. Y cuestas y encajaduras propias de todas las marchas en línea recta. Y polvaredas también: las que levantan los perros que nos salen a ladrar...”
Rodolfo González Pacheco
Compañeros próximos a mi círculo de íntim@s opinan que mi último texto, “Sobre los trabajos forzados y otros derechos”, es bastante “ambiguo” en lo relativo al tema sobre el/los derecho/s y que estaría bien que fuese más concreto (y conciso) y menos irónico por que lo que escribo puede dar pie a malas interpretaciones en el sentido de valorar positivamente el Derecho y las luchas reformistas...
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En muchas ocasiones tengo la impresión que se abusa del concepto “reformista” y/o “garantista” para distanciarse o negar (cuando no directamente insultar) el apoyo y la solidaridad a quienes luchan y las luchas mismas; sobre todo en lo relativo a l@s pres@s (sean politic@s o sociales) y las iniciativas/ tensiones que llevan adelante en la cárcel y contra las condiciones de encierro (cuando no en la calle y las condiciones de vida) o el encierro mismo ignorando el contexto donde se desarrollan las luchas (sea la cárcel, el guetto, etc.)
¿Cómo se supone que debemos entender la cárcel?¿Cómo el fin último que debe aceptar todo rebelde, revolucionario y/o proletario después de haber perdido la libertad por sus actividades/ luchas (políticas, existenciales y/o materiales) /necesidades contra el sistema capitalista y su ordenamiento político, social, jurídico y económico? ¿Acaso se acaba la injusticia, el abuso y la explotación en la cárcel? ¿Debe el preso “tan sólo” resistir estoicamente todas las torturas e imposiciones arbitrarias y despóticas de sus carceleros y renunciar a defenderse con todos los medios (el legal “incluido”)?
Pongamos por caso que los carceler@s te dan una paliza (o te apalizan y torturan regularmente) o te “retienen” y “desaparecen” la correspondencia, lectura, etc.; o te someten durante años y lustros a un aislamiento total, o te niegan las comunicaciones con las personas que amas, o te dispersan continuamente de una cárcel a otra para, en suma, disociarte, despersonalizarte, desocializarte, etc.; por poner sólo algunos ejemplos (los cuales he sufrido/sufro personalmente desde hace 24 años) y todo eso pese a tener “Derecho” a estas cosas... ¿Deben pues renunciar l@s pres@s a la “vía legal” y los Derechos porque este medio es reformista y no tiene nada de “radical?”
Teniendo en cuenta estos pocos ejemplos (y que en la cárcel son el pan nuestro de cada día), ¿debemos pues considerar “reformista” al preso (que además sabe mejor que nadie, no en vano es víctima y rehén del derecho y legalidad burguesas) que “se arma” de un bolígrafo para denunciar estas cosas con la vana esperanza (y digo vana porque el preso por el mero hecho de serlo ha dejado de ser un/a ciudadan@ de derecho” y porque a nadie, incluidos muchos “anarquistas” les importa una mierda la vida y “los derechos” de los pres@s y sus familias) de tener “suerte” y topar con un “togado” que decide otorgarle estos asquerosos derechos a recibir su correspondencia, visita, cese de aislamiento, excarcelación por haber cumplido su condena; o porque según cierto “derecho” le corresponde por estar enfermo, etc., etc. Y que no siempre (o casi nunca) se aplican estos porque, como ya he dicho, los pres@s no son ciudadan@s de derecho???
Por muchos “derechos” que en teoría tenga un preso o “ciudadano” estos no son ninguna “garantía” de nada...
Pues bien... no es por los derechos y leyes por lo que lucha un anarquista, porque el anarquista sabe la diferencia entre LIBERTAD y DERECHO pero algo tan evidente para un anarquista no lo es para la persona común, el preso, el pobre, l@s chavales de los guettos, etc. y como yo antes de ser anarquista he sido un proletario, un chaval de barrio, un “delincuente común” (y mil cosas más) hasta ser quien soy hoy podéis estar seguros que pondré todo mi saber y experiencias al servicio de tod@s l@s que se rebelan contra el sistema para que ell@s sigan su propia lucha contra este...
El anarquista no nace, se hace... y el anarquista usa todas las armas a su disposición para atacar y destruir este sistema de mierda, sean “legales” o “ilegales”.
Una cosa pueden tener siempre muy claro quienes sirven de uno u otro modo al Estado y sus Instituciones, sus Leyes y Doctrinas; en mí tenéis vuestro peor enemigo porque os aborrezco con todo el corazón.
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Quizás convenga aclarar que en la huelga-protesta que vamos a llevar a cabo en Agosto soy, por así decirlo “un invitado” pues no pertenezco a la asociación de pres@s Iv.i...Es decir, que no me considero alguien que está, ni “por encima”, ni “por delante” de l@s compañeros pres@s para aleccionarlos sobre nada, y menos “dirigirlos”. A lo sumo les acompaño en su “trabajo” y trayecto, y comparto con ellos mis propias experiencias para que ellos (si son capaces) vayan unos pasos más adelante en sus propósitos y no repitan los “errores” que yo y tanto compañeros cometimos, tanto en la época de la COPEL como en la APRE o en las últimas experiencias colectivas que se dieron de 1999 al 2003...
Ser solidario con las diversas luchas que se dan en lo social (tanto a nivel nacional como internacional) es siempre una cuestión que depende de las valoraciones que cada individuo se plantea partiendo de sus propias experiencias, afinidad y deseos.
Cuando se es solidario con estas luchas no es a condición de intereses y/o apariencias de ningún tipo (y menos de que sean “anarquistas”)...es una cuestión de amor, de sumarse y no elevarse sobre la autonomía misma de las luchas, sus formas de organizarse y l@s luchador@s mism@s...o al menos yo lo entiendo así.
Como tantas veces se ha dicho ser solidario no significa estar deacuerdo al ciento por ciento en/con todo...Quienes entienden la solidaridad como un “cálculo político” y no como un acto de amor y complicidad subversiva no entienden esta como yo la comprendo.
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Teniendo en consideración que de los, hasta ahora 478 pres@s que vamos a estar del 1 al 7 de Agosto en huelga (y que yo sepa) sólo Jose y yo somos anarquistas ¿Quiénes somos para decirles a los demás cómo deben luchar y organizarse?¿No creéis compañeros (teniendo en cuenta el hecho de que esta huelga- protesta en la BRD será “histórica” en el sentido de ser la primera auto- organizada por l@s pres@s sociales) que en vez de “criticar despiadadamente” su carácter reformista/ legalista/ o/ y garantista nos enriqueceríamos tod@s un poco más poniéndonos de su parte y compartiendo con ell@s nuestras reflexiones, otras experiencias del género (como las luchas carcelarias en España, Bélgica, Italia, etc.) intentando de esta forma elevar su propia conciencia política y revolucionaria? ¿qué nos diferencia de “l@s otr@s” si no somos capaces de ser solidarios (cada cual como lo considere oportuno) con quienes se rebelan contra la hídra que nos oprime a tod@s y mostrarles la riqueza y “las herramientas” de nuestros ideales y su historia para que ell@s hagan con todo esto lo que les de la gana?
Cierto que debemos ser críticos (como autocríticos) con todas las cosas y cuestiones que consideramos contrarias a nuestra forma de entender la vida, la lucha, las formas organizativas y de relacionarnos entre nosotr@s. Ser críticos es argumentar nuestros razonamientos de tal modo que hasta un niño pequeño los entienda y no soltar un discurso de mierda con tono academicista, ni tampoco faltar al respeto o insultar a quienes en mayor o menor medida consideramos nuestros iguales en rebelión...
Como anárquico lo que a mí más me inspira e interesa no es tanto el discurso (más o menos radical, más o menos “reformista”, etc.) que un@s escriben/ publican (pues esto no deja de ser más que un “reflejo” de las ideas e ideologías, de la “cultura” y/ o experiencias, convicciones, etc. de sus autores) como sí el contexto de la lucha, lo que persiguen; sus “protagonistas” y el potencial subversivo de estas luchas y tensiones...
Ya sabéis que se pueden decir las cosas de mil formas pero lo que se quiere dar a entender, el mensaje, es el mismo.
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Supongo que es relativamente cómodo esto de teorizar/ criticar desde “las alturas” conceptuales y la lejanía las luchas y “las impurezas” de quienes se rebelan sin manuales y catedrátic@s de la “revolución”; y más difícil llevar a la práxis aquello que predicamos o soñamos...
No en vano lo que se castiga y encierra no son tanto las ideas y teorías (al menos no siempre) sino la puesta en práxis y los ensayos de estas...
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Dicho esto me queda por aclarar que no es por medio del derecho y las leyes por donde vamos a lograr justicia, libertad, dignidad, igualdad... Nuestras armas y herramientas son la solidaridad, el apoyo y el conocimiento mutuo, la acción directa, la complicidad, el amor hacia l@s nuestr@s y la libertad en todas sus formas; la constancia permanente en nuestro proyecto, los debates, movilizaciones, etc...así que por favor, no nos quedemos “sólo” en una crítica superficial a lo escrito por Pit en su comunicado de 15.06.08; aunque entiendo que desde nuestra forma de ver las cosas hay muchísimos aspectos que debemos criticar de ese comunicado...
Personalmente le he escrito una carta a él (que dudo le haya llegado pues me han bloqueado el correo desde hace un mes y medio) donde le critico la forma “vertical” de la asociación y lo que opino de l@s representantes y el “delegacionismo” de las tareas (en suma, que las organizaciones verticales son enemigas de la libertad, la radicalidad, la espontaneidad y la creatividad de toda lucha/proyecto) y cómo se puede se puede “construir” una asociación horizontal, autónoma, informal, etc...
No estoy en contra de toda forma organizativa pero sí contra toda organización de carácter vertical que está por encima de sus componentes y decide por est@s el rumbo a seguir, las formas de luchar, etc. Son los individuos quienes componen la organización y no la organización quien “disciplina”, sustituye y/ o representa a sus componentes porque es así como se dirige y controla toda lucha, haciéndola inofensiva y recuperable para/por el poder.
De nuestras experiencias, lecturas y praxis mediante la afinidad y el conocimiento recíproco vamos creando un clima de complicidades y redes informales de organización...De nuestras diferentes procedencias y vivencias sacamos nuestra creatividad revolucionaria...y estamos segur@s que esta forma de organizarnos (aunque no tengamos “nombres” ni siglas, ni seamos identificables por el poder) es la más natural del mundo porque no obedece a abstracciones o “masturbaciones mentales” sino a nuestra forma de entendernos a nosotr@s mism@s y al mundo en el que vivimos...
Nuestra mejor teoría es la que extraemos de nuestras experiencias y va expoleada por nuestros deseos de libertad... no vamos a hacer de esta un decálogo o una moda; cada cual sabe mejor que nadie el lugar que ocupa en la vida/ existencia y quiénes/ qué son aquell@s/aquello que atentan contra nuestra libertad/ intereses/ deseos...La guerra social pone a cada cual en su sitio...yo se a qué lado de la barricada me encuentro y a hacia quienes apuntar con mis armas...
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Toda lucha es un proceso dinámico que no obedece a leyes estáticas sino variables...una tensión contra lo existente y la dominación...sabemos identificar de este “aparente caos” a aquell@s que les mueven iguales o similares deseos que a nosotr@s...
Si para algo debe servir la palabra no es para contagiar miedos o propagar miserias, sino para reafirmar nuestras convicciones y deseos de ser libres...
En esta larga marcha nos vamos haciendo más fuertes y sabi@s y atrás vamos dejando a tod@s l@s refractari@s de pacotilla que pretenden hablarnos de valores mientras viven sumidos en el fango y creen solucionarlo todo por medio de la prosa...
Allá donde se ataca el enemigo se ensancha nuestra sonrisa cómplice y donde se alza la dignidad insurrecta (sea individual o colectiva) florece y se ensancha nuestra esperanza libertaria, pues son en estas y estos donde sacamos los “nitratos” de nuestro caminar...
Que cada cual haga lo que crea conveniente...
La solidaridad es un arma revolucionaria.
¡¡Abajo los muros!! ¡¡ Viva la anarquía!!
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